¡Bizcocho en el Horno! - Primer trimestre de embarazo y el camino hasta llegar a él


¡Sorpresa tenemos un Baby en Camino!

Sí, esta vez os estamos escribiendo dos: la que teclea y el que me tiene el corazón a mil por hora. Fue descubrir que venía en camino y llenárseme el pecho de una inmensidad que colapsó mi corazón y se lo ha quedado para él; y yo no se si lo usa para jugar a la pelota porque, literalmente, lo siento rebotar en mi pecho a mil revoluciones. Las pulsaciones se me han disparado y es que resulta que el bebé necesita que mi corazón bombee más rápido para nutrirse al 100% y por lo que a mi respecta, todito para él, al fin y al cabo ya es suyo :)

El caso es que, como para muchas madres primerizas, estos síntomas son nuevos para mi y pensaréis “obvio”, pero tengo que reconoceros un secreto: este no es mi primer embarazo, aunque sí que es el primero que sale a delante.

Me compré el Album de bebé de   Write to me   al pasar la revisión de los 3 meses. Pero los tenía fichados desde del día uno. https://writetome.com.au

Me compré el Album de bebé de Write to me al pasar la revisión de los 3 meses. Pero los tenía fichados desde del día uno. https://writetome.com.au


Así es, ya estuve embarazada el año pasado, pero en la semana 8-9 sufrí un aborto diferido (su corazón se paró pero no me enteré hasta la revisión y tuvieron que hacer un legrado porque él no tenía intención de salir). ¿Lo peor? que es algo asintomático y ahora, cuando menos lo espero, me encuentro preguntándome si seguirá latiendo su corazoncito, pero entonces me late aun más fuerte el mío y se que está bien (aunque no os voy a negar que la incertidumbre me ha ganado la batalla algún día que otro).

Totalmente al contrario que con este embarazo, algo en mi interior tenía muy presente que aquello podía acabar pasando, no me preguntéis porqué pero lo intuía. Y aunque si os interesa ya os contaré cómo fue todo en otro post, lo peor vino casi después: todos te dicen que enseguida volverás a quedarte embarazada y una parte de ti quiere que suceda cuanto antes para recuperarle, pero hasta que no pasa un tiempo prudencial no entendemos (al menos en mi caso) que el siguiente bebé que anide en nuestro interior no será el mismo, no le recuperaremos a él, ni éste debe venir a llenar un vacío, no se merece esa responsabilidad: debe venir a ser él mismo, no el anterior. Y para que nos sintamos sanadas por completo hace falta tiempo. En mi caso ha pasado casi un año desde el primer embarazo y ahora viéndolo con perspectiva lo veo el tiempo ideal, pero no fue así porque yo lo eligiera ni tuviera esa inteligencia emocional (nanai de la china yo lo quería ASAP), pero la vida se encargó de hacerme esperar. ¿Cómo? pues, entre medias, mi médico decidió operarme del cuello del útero, concretamente me hicieron una conización.


Ecografía  semana 8  embarazo. Primera revisión. Latidos del corazón.

Ecografía semana 8 embarazo. Primera revisión. Latidos del corazón.

Ecografía  semana 11  embarazo. Increíble el cambio en solo 3 semanas.

Ecografía semana 11 embarazo. Increíble el cambio en solo 3 semanas.


El virus del papiloma humano ha pasado por el cuerpo de todas nosotras al menos una vez en la vida, solo que la mayoría no se entera porque sus propias defensas se han encargado de destruirlo antes. Pero hay muchas cepas (unas más fuertes y peligrosas que otras) y en mi caso di en la diana con las que pueden llegar a transformarse en cáncer de cuello de útero. Suena horrible y lo sería si no se acudiera cada año al ginecólogo, por lo demás está todo controlado y jamás dejarán que eso pase. En mi caso tenía un SIL de bajo grado (a lo cual no se le suele dar importancia) pero como lo llevaba arrastrando bastantes años y mi cuerpo no era capaz de eliminarlo decidieron quitarme un pelín de cuello del útero del que comían las células para llevárselas y sacarlas de mi cuerpo. ¿La ventaja? muerto el perro se acabó la rabia. ¿La contraindicación? que tenía que seguir esperando para que el cuello del útero se pusiera fuerte si no quería tener mayores probabilidades de aborto en los primeros meses. De hecho, a una segunda doctora que me vio después le pareció una temeridad innecesaria que me hubieran operado ya que, según ella, entrañaba muchos más riesgos de parto prematuro o pérdida del bebé. Pero oigan, aquí estoy, aquí estamos, positiva y más feliz que nunca. Así que si estás pasando por este punto confía: tras una conización puedes tener un embarazo perfectamente normal. A mi me ayudó mucho leer un post de “No soy una drama mamá” y saber que había hecho lo mejor para mi salud y que eso, a la larga, siempre será lo mejor para mi bebé.

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PD: cuidado con creer que el Papiloma Virus solo se contagia con relaciones sexuales. Basta con secarte con una toalla que haya usado previamente alguien que tenga el virus (y que obviamente no lo sabe) o con un simple roce sin penetración. Jamás se me olvidará cuando me explicaron en el hospital que la única manera de no contagiarse no es usar preservativo sino ponerte uno gigante de la cabeza a los pies. Háganse revisiones, por favor.


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Pero oye, la espera mereció la pena y, ¡ahora sí que sí hay un bollito en el horno que crece cada semana más hermoso! Y como en el proceso me leí mas post de los que reconocería sobre cuáles son los primeros síntomas, buscando alguno que me coincidiera pensé que igual podría serviros de algo mi experiencia, ya que al contrario de lo que había leído, mi primer síntoma fue algo tan sencillo como la ausencia de regla, así tal cual, sin más. Os reconoceré que esta vez no contaba ni un poco con la posibilidad de haberme quedado embarazada y creo que no tener la mente puesta en ello ayudó mucho a que saliera adelante. Con deciros que en el 50 cumpleaños de mi tía lo di todo bailando como una loca con mi familia, comí sushi, jamón, queso, y aunque no me apetecía especialmente el alcohol alguna cervecita y sorbito de vino o gin tomé. Mirando para atrás, me encanta pensar que nuestro bizcoco ya estaba con nosotros en ese día tan especial que no olvidaremos nunca (no todos los días bailas cual descosida con tu abuela). Pero a lo que íba:



Mis síntomas del primer trimestre fueron…

  • Retraso en la menstruación: sí, este fue el primero y no, no noté absolutamente nada antes. Es más, era muy reticente a hacerme el test: prefería que me bajara la regla a toparme con el negativo que estaba segura que saldría. Pero entonces me convencieron diciéndome “si te lo haces te bajará antes la regla”. Para mi SORPRESÓN, ¡las dos rallitas salieron disparadas! Eran las 6 de la mañana e imaginaros quién no logró dormirse luego de la emoción.

  • Pechos entumecidos / cargados: la vez anterior se me pusieron unos pechos que ni los de Pamela Anderson en su época ¿buena?. Eran MUY exagerados pero esta vez no son para tanto, simplemente los noto más de la cuenta, están más rellenos y más sensibles pero nada estrambótico por ahora. La aureola sí que está más grande y algo más oscura.

  • El corazón me va a 100: El primer día pensaba que era por la alegría de la sorpresa pero los latidos intensificados me han acompañado cada día. La primera noche no me dejaron dormir, estaban tan revolucionados que no me permitían relajarme y conciliar el sueño, pero creo que me he ido acostumbrando a ellos porque aunque aun los noto no me resultan tan molestos. Esto jamás me pasó la vez anterior.

  • Gases: esto fue totalmente nuevo para mi pero por suerte duró muy poco, en concreto hasta que descubrí que me los causaba la cebolla cruda. Fui aprendiendo a comer menos y más veces al día, a esmerarme en comer natural, a incluir fruta en mi día a día y a beber muchísima agua y todo fue como la seda = cero vómitos, cero nauseas.

  • Aumento de flujo: otro síntoma nuevo para mi, de hecho me asusté hasta que una amiga me confirmó que a ella también le había pasado en su embarazo. Me notaba más húmeda en general y sentía incluso como caía el flujo, nada agradable pero así es, qué le vamos a hacer.

  • Cansancio: hay momentos en los que no podía tirar de mi cuerpo, el simple hecho de andar me suponía un mundo y no os cuento el ir hasta la tienda, después de comer, con olas de calor incluidas. Algún día me encontraba en la puerta de casa, a punto de salir, lloriqueando porque no podía tirar de mi, pero luego llegaba a la tienda y veros y saber que os estaba ayudando me hacía sentir útil y se me pasaba todo. Creo que no rendirme y seguir con mi trabajo me ha ayudado mucho, por mucho que algunos días me costara.


Ecografía semana 12 embarazo. Superado el cribado de las 12 semanas.

Ecografía semana 12 embarazo. Superado el cribado de las 12 semanas.


Cambios en mi rutina habitual:

  • He cambiado el té verde por roibos. Procuro no tomar nada de cafeína de ningún tipo, al menos en este trimestre.

  • He pospuesto las clases de ballet, no es que fuera muy a menudo y no tienen porqué ser perjudiciales, casi al revés, pero como mi caso no es el habitual preferí esperar a las 12 semanas a que todo esté perfectísimo.

  • Como ya lo sabía de la vez anterior fui a la farmacia enseguida a comprarme Trofolastin (para las estrías) y Natalbén Supra (antes estuve tomando Natalbén Preconceptivo). También una crema de Isdín con protección 50 para evitar las manchas en la cara. Y en herbolario compré un extra de Ácido Fólico y Omega 3 ya que me chivaron la vez anterior que realmente se necesita más de lo que traen las típicas vitaminas del embarazo.

  • Paciencia, bendita compañera: no me ha quedado otra que desarrollar (más) la paciencia porque yo no soy una persona impaciente pero en estos casos las semanas pasan muy lentas hasta que tienes la primera, la segunda o tercera eco. Me enteré del embarazo a las 5 semanas y hasta la 8 o 9 no merece la pena ir a la revisión así que las semanas se hacían, y se siguen haciendo, eternas. Creo que las que dicen que el embarazo se les pasa volando es que no han tenido sustos anteriores o de por medio, porque esperar a que te confirmen que sigue bien es como avanzar cada día a cuentagotas. Pero si algo tenía claro esta vez es que quería ir con calma, saboreando cada momento y dejándome de tantos médicos (que ya tuve de sobra el año pasado).

  • Ah, y he hecho un ejercicio de autocontrol con respecto a preguntarle cosas a Google. Y a medida que avanzaba el embarazo lo agradecía más. Google es maravilloso para muchas cosas pero para ciertas otras, mejor confiar en los médicos y dejar a tu mente descansar. Me prestaron el mítico libro “Qué esperar cuando estás esperando” y con eso basta y sobra.

    ¡Os seguiré contando!
    Love, Brenda